Una llegada accidentada... pero ya estoy aquí
Cuaderno de Bitácora:
06:15 Pipipi, pipipi, pipipiiiiiii... Joder justo ahora que había conciliado el sueño, y ya casi había convencido a la sueca esa para hacer guarreridas...
07:00 Llego al aeropuerto y embarco la maleta sin mayor problema. El tío de Iberia que me atiende y me perdona dos kilos y medio que excedía del peso máximo admitido. Evito el control policial, aunque por una vez no me habría importado que me cachearan, que pedazo mujer, aunque daba mucho mal rollo el guante de latex que llevaba puesto en la mano derecha, ¿Sería por higiene?(ahí queda eso para las mentes pensantes del mundo).
08:45 El vuelo de lujo sin nadie al lado y con sitio para dormir, en ese momento he pensado, esto se tiene que torcer...
10:50 Llegada a Orly y recuperación de mi maleta, ésta se encuentra un poquillo más maltratada de lo que ya estaba, pero dice que no me va a denunciar por malos usos y por facturarla con Iberia.
11:00 La máquina del metro no me quiere dar el puto billete, sudores fríos, se ha tragado mi tarjeta y no me la quiere devolver, más sudores fríos, la máquina empieza a pitar, piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ensordecedor que dura un tiempo indeterminado que bien podría ser considerado una eternidad. Un segundo Piiiiii de la misma intensidad se le suma al piiiiiiiiiiiiii que salía de mi máquina, ahora un tercero... bien parece que no soy el único al que la máquina se le ha tragado la tarjeta. System Total Failure. Se detienen todos los piiiiiiiii a la vez.
11:05 La máquina decime devolverme la tarjeta.
11.20 Tras haber comprado el billete y cogido el metro me encuentro en el andén con dos maletas 22.5kg y 12.5kg respectivamente derecha e izquierda, y con nada más y nada menos que 50 escalones para subir, no funciona el ascensor.
11.35 Llego exhausto a la cima de la estación, con tranquilidad y retomando el aliento perdido me acerco al puesto de información, donde una amable señora me indica como no llegar a mi destino. Lo que en un principio podrían haber sido 10 minutos de sufrimiento se convierten en casi una hora y media de visita turística por las calles del 14 arrendisement con más de 35kg de equipaje a cuestas, ¿Porqué nadie en esta ciudad sabe donde está mi destino?. Finalmente y cuando ya había perdido toda esperanza un cartero me dice - Sí, Av. de Pierre Massé, sí, eso está por donde la Ciudad Universitaria, vas en contra dirección, tienes que ir para arriba por esa pequeña colina y detrás la verás.
¡Pequeña colina!, como se nota que el iba con cuatro cartas en la mano...
12.50 Llego a lo que parece ser mi destino... no, tu edificio es el de enfrente. Tras cruzar por la pasarela elevada sobre una calle de once carriles al edificio de enfrente veo un cartel que pone - Para la recogida de llaves, por favor pasar por el edificio de enfrente, a partir de las 15h00.
13.00 Salgo del asombro, me dirijo hacia una máquina de Coca-Cola (TM), me saco una de medio litro y me siento a disfrutar del descanso, total hasta las tres no tengo que ir.
13.12 El descanso me sienta mucho peor de lo esperado, mis manos ya doloridas se han enfriado y ahora duelen mucho más. Emprendo un doloroso camino hacia el otro edificio.
13.25 El bedel me confirma que aunque tiene mi llave ahí y no tiene otra cosa que hacer no me la va a dar hasta que den las tres en punto. Afortunadamente me habían dejado la llave de un compañero, subo a la habitación y espero hasta las tres.
15.12 Visito mi cuchitril, en breve colgaré fotos.
Y esto es todo, por ahora.
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