30 noviembre 2009

El MONO: Día 7

Y sin embargo los días que menos hago y menos me quiero, menos sufro... hoy domingo ha sido un día de perreo personal. Levantarse tarde, para ir a morir al sofá y ver algunas series. Comer, no es importante, lo único necesario es una buena mantita (a lo niño del sexto sentido) y muchas series por ver.

Estos alicientes que podrían ser considerados como un cóctel para la depresión más absoluta para mi son la vida, sí está claro mi cabeza pasa por momentos en los que me acuerdo de ella, pero ver series me relaja me hace sentir bien, en otro mundo. Digamos que es mi droga relajante, unos usan marihuana yo con encender la tele y el ordenador tengo suficiente.

Me doy por tanto un 7 en supervivencia de domingo. :P

Mañana más...

29 noviembre 2009

EL MONO: Día 6

Hoy el día ha empezado mal, esta mañana la soledad de la cama me ha sumido en un estado de desgana y poco ánimo del que solo he salido cuando a media mañana he asistido a una comida con los compañeros de mi antiguo trabajo.


A pesar de estar bastante distraído durante el día y buena parte de la noche el día acaba igual que empezó, echándole de menos cada vez más y más. Negación o Depresión... eh ahí la cuestión que me planteo ahora mismo...

... no tengo ganas de buscar una respuesta. Voy a dormir... mañana será otro día. Buenas noches.

27 noviembre 2009

EL MONO: Día 5

Bueno pues tras el post de ayer continuo con mi estado... el otro día bromeaba en clase de Impacto ambiental sobre las 5 fases de la muerte, éstas que también se conocen como EL DUELO, o los cinco estados por los que pasa un enfermo en estado terminal podrían aplicarse a multitud de decepciones en la vida (a mi entender) y como no, entre ellas a la muerte de una relación. Transcribo cuales son estos estados:

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El síntoma más característico tras la pérdida del ser querido y el más habitual es la tristeza, esto es algo perfectamente normal, siempre dentro de unos límites establecidos, pues una reacción excesivamente depresiva e intensa puede dar lugar a lo que se conoce con el nombre de duelo patológico.

EL DUELO:
Los pacientes de enfermedades terminales también sufren el proceso de duelo, pues sienten o sufren la vivencia de la perdida de sí mismos. El duelo atraviesa distintas fases desde que el individuo se entera de la enfermedad que padece hasta que la acepta o llega a su fin.

Fase de negación :El paciente no admite la idea de la muerte, llegando a negar incluso la enfermedad diagnosticada por el médico.

Fase de ira: El paciente admite la enfermedad, se da cuenta de que ésta avanza y no se cura. Es una fase de protesta y de resentimiento, el sujeto se pregunta ¿por qué ha tenido que tocarme a mi?. Se denomina fase de ira porque el paciente proyecta toda su ira en su entorno inmediato.

Fase de negociación: El paciente ya ha aceptado la idea de la muerte y está dispuesto a cualquier cosa con tal de que su médico le ayude y le salve.

Fase de depresión: Aparece cuando el paciente se da cuenta de que realmente se encuentra en la etapa final de su vida.

Fase de aceptación: Suele aparecer al final de la vida, el paciente ya ha dejado de luchar, y aunque normalmente le acompaña un sentimiento de tristeza, también siente un inmenso deseo de paz y tranquilidad.

Estas son las cinco fases habituales del duelo, hay que mencionar que unas pueden ser más largas que otras e incluso existen pacientes o familiares que pueden saltarse alguna de ellas.

El duelo patológico
En líneas muy generales podemos decir que el proceso de duelo oscila entre dos meses y un año, un período superior de tiempo ya sería considerado como duelo patológico. Éste suele caracterizarse por los siguientes síntomas:

Sentirse inútil y desamparado tras la perdida del ser querido.
Sentirse culpable por la herencia recibida de la persona fallecida.
Tener pensamientos obsesivos con la muerte, como deseos de morir.
Tener experiencias alucinatorias con el fallecido, como sentir su voz o incluso ver su imagen (aunque sea de manera fugaz).
Aferrarse a la idea de que la persona fallecida aún permanece entre los vivos de forma obsesiva y permanente, negando la realidad o no queriendo aceptar la idea de que el ser querido ha muerto.


Lamentablemente existen personas con tendencia a culpabilizarse inconscientemente y que reaccionan ante la pérdida con autoreproches excesivos e injustificados. En estos casos el duelo patológico puede prolongarse durante años, e incluso no llegar a concluir.<--fin comillas-->

Es curioso como leyendo las cinco fases e incluso la última parte donde expresa los sentimientos no me parecen para nada ajenos. Y en realidad no soy un enfermo terminal pero quizás la relación que se está acabando (no se acabará hasta que lleguemos a la fase de aceptación) sí lo es y yo soy el entorno que no lo acepta porque con ella muere una parte de mi... (que profundo...;P).

Bueno donde quería llegar es que intentando aplicar estas fases a mi estado actual podría concluir que la fase de negación (no aceptaba el fin de la relación) la he vivido intensamente pero en un espacio muy corto de tiempo, pasé rápidamente a la fase de ira (donde proyecte todo mi despecho contra los que estaban cerca de mi, y por esto pido perdón desde aquí) y finalmente llegué a la fase de negociación, como todo pringadillo que está locamente enamorado de una persona no me di por vencido e intenté volver sin éxito (obteniendo otro golpe certero en mi ya maltrecho corazoncillo) y ahora se podría decir que he entrado en la fase depresiva y cada vez más cerca de la fase aceptación.

Tengo que aclarar que los días del MONO que aquí estoy describiendo son los últimos 5 días cuando ya por segunda vez se rompió mi relación en menos de dos semanas (habiendo pasado las 3 primeras fases en esas dos semanas).

Todos los días paso sin embargo por momentos más altos y más bajos en los que la negación, la ira y la necesidad de una negociación pasan por mis pensamientos, por tanto podría concluir que estas fases no se acaban y ya está, siguen estando ahí peleándose con el resto de sentimientos y buscando diluirse entre la depresión y la aceptación.

El problema es... ¿Cómo llegar a la aceptación lo más rápido posible?... bueno como dije ayer, hablar ayuda, de hecho anoche estando de cena estuve hablando con un par de colegas y quieras que no, hablarlo y por unos momentos no pensarlo directamente hace que el problema parezca menos grande. Y por supuesto plasmar todos estos pensamientos vacían la mente llevándome a un estado de tranquilidad. En la otra mano tenemos lo que no ayuda... la soledad, la cama vacía, el frío de invierno y la melancolía que todo ello conlleva...

Bueno mañana más...

26 noviembre 2009

Dejando una relacción: EL MONO Los primeros 4 días.

Bueno, parece que fue hace mucho pero fue hace cuatro días y duele más que ayer y , basándome en la tendencia de los últimos días, podría afirmar que menos que mañana.

Es curioso como al empezar una relación siempre entramos en un estado de embriaguez casi idiótica y por el contrario cuando esta acaba el estado evoluciona conforme pasan los días pero de idiótico no tiene nada, unos días resquemor, otros días autoresignación, autocompadecencia, (no sé si esta palabra existe pero que leches, se me entiende), y podría seguir con una larga lista de estados y sentimientos que bien nos podrían llevar a pensar que estoy pre-depresivo. No es a mi de juzgar pues no soy psicólogo... el caso es que los días pasan y como cuando uno cuenta las cosas se le pasan mejor voy a ir escribiendo brevemente mis estados y evoluciones aunque sea para leerlos yo mismo. ;P o para que algún/alguna que haya pasado por ellos diga... "coñe, mira no soy el único".

Día 1: Ayer después de hablarlo con toda la gente que considero parte de mi vida y con la que puedo expresar mis estados de ánimo me sentí mucho mejor. Cuando se dicen las cosas en voz alta en lugar de guardárselas y darles vueltas en la cabeza uno se da cuenta de lo que realmente está pensando. Me di cuenta de que no tenía porqué sentirme mal con la situación, pues yo había hecho todo lo humanamente posible para y por la relación, pero desgraciadamente se tuvo que acabar. Estoy bien, se acabó porque se tenía que acabar.

Día 2: El día va pasando bien, las preocupaciones del día a día y las tareas tanto del trabajo como del máster hacen que tenga la cabeza ocupada en otros sitios, sin embargo no estoy tan alegre ni gasto tanta manga ancha como suelo gastar para el día a día. Digamos que en mi interior estoy un poco más irascible que de costumbre.

Día 3: En los dos días anteriores pese a no sentirme muy bien eran llevaderos, sin embargo hoy ha sido salir del máster y cualquier cosa que veía me hacía pensar en ella. Creo que me estoy dando cuenta de algo que ya sabía, de cuanto le quiero, esto me hace sentirme triste y cabreado a la vez. Siguen habiendo cosas que no entiendo... sin embargo y aun sabiendo que llamar a uno de mis colegas y darle la brasa un rato me hará sentirme mejor no lo hago ya que no quiero aburrir a nadie, afortunadamente para mi esta noche tenía tenis y esto me ayuda a desquitarme... pero solo hasta llegar a la soledad del hogar...

Día 4: Hoy me he levantado hecho polvo, el tenis de anoche me mató, esto no ayuda para nada a mi estado de ánimo, viajo todo el rato hacia el trabajo pensando en tal y en cual, por qué esto y lo otro... no entiendo demasiadas cosas... esta va a ser la tónica de lo que queda de día y aquí es cuando decido empezar a escribir estas líneas, y la verdad está funcionando porque cada vez me encuentro mejor... A ver si me obligo a hacerlo todas las noches... estoy convencido de que esto me puede ayudar...

Bueno y esta noche si hace falta más... y si no mañana.